PESQUERÍAS, SOBREPESCA Y PESCA ILEGAL, futuro comprometido. (1 de 3)

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6 JUL

Pesquería o explotación pesquera se refiere al esfuerzo realizado para capturar una especie acuática: peces, moluscos, crustáceos e incluso mamíferos y reptiles mientras fuese legal, en una región determinada, por ejemplo: langostas en el Caribe o bocachico en el Magdalena. También se refiere a la acuicultura o producción por cría o engorde ya sea marítima o dulce-acuícola. Las pesquerías tienen por objeto la obtención de productos y subproductos para su comercialización, ya sean estos alimenticios, medicinales, ornamentales u otros. [1]

El importante papel que representan las pesquerías en las sociedades humanas a través de la historia es innegable y posiblemente tan antiguo como el mismo ser humano. Una de las pesquerías más antiguas conocidas, bien organizada y prospera data del siglo primero A.C., fue la de los pescadores de madreperla pandyas de la India. [1]

Las pesquerías en la actualidad continúan siendo de gran importancia para muchas culturas y comunidades, representando una de las principales formas de sustento de millones de personas que consumen los productos pesqueros, estos suplen el 17% del requerimiento mundial de proteína animal. Por otra parte, se estima que 59,51 millones de personas trabajaban directamente en esta industria. [1,3]

Esto hace que las pesquerías sean una parte muy importante del comercio global y un gran negocio. En 2018 se comercializaron unos 179 millones de toneladas de productos pesqueros con un valor total de 401.000 millones de dólares americanos en la primera venta o de manos de los productores/pescadores, esto según el informe 2020 de la FAO, que trabaja con la información reportada oficialmente. [3]

De estos 179 millones de toneladas de productos pesqueros 156 millones de toneladas se destinaron al consumo humano, se estiman unos 20,5 kilos por persona a nivel global. Este consumo varia, siendo más alto en países con mayor poder adquisitivo. Un poco más de 22 millones de toneladas fueron destinados a usos no alimentarios como la producción de harinas y aceite de pescado. El resto corresponde a la producción de moluscos de concha, ornamentales perlas y otros. [2,3]

96,4 millones de toneladas es la cifra récord histórica alcanzada por la pesca de captura en 2018, esto representa el 54% del total de recursos pesqueros para este año. Se estima que las pesquerías de captura o extracción actual ocurren en una proporción de 88% de pescado marítimo y un 12% dulce-acuícola. Esta proporción puede variar considerablemente en algunas naciones en desarrollo o en países con alta dependencia de los recursos marinos. [1,3]